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La combi se arrastra por lima, la estudia y ataca, la combi solo pide algunos pasajeros, respira en cada parada, tose, se rasca, y crece por pura necesidad urbana. la combi trabaja el día completo. no acepta medio pasaje
lima crece paulatina y engorda silenciosa. su sangre corre por vías a veces obstruidas, se congestiona a capricho, se ahoga maquillada en sudor, se retuerce dolorosa mente sobre su estómago obeso, sobre sus fatigadas patas huesudas
nosotros, abrigados como pulgas bajo la panza de burro inhalamos el rico smock, hemos crecido con la bestia, estuvimos cuando enloqueció y cuando parió basurales de postes y antenas de celular entre alaridos nocturnos. hemos visto demasiado.. hemos intentando el juego de marcar su piel con nuestra sombra, de aplastar sus pulgas o ser una de ellas, una masa portátil, plegable, y deformable puebla la bestia, parasitada de combis y carameleros entre los que nos criamos, nos enamoramos. hemos nacido para mudar de piel eternamente, somos pulgas de la bestia.
HIJOS DE CAIN revista de narrativa, fotografía y contracultura
Fuente: silencio romero E mail: quilca@gmail.com
Sud América / Perú
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