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I
Cabelleras oscuras y sedosas.
Cabelleras color del sol y luna.
Cabelleras claras e impuras con lìquidos que la entorpecieron para ser hermosa en sus perfiles lacios o ensortijadas.
Ojos que miran a travès de mundos impenetrables con sus pupilas grises.
Ojos que capturan cielos celestes en su visiòn de algas y miel.
Labios que sonrìen cubiertos de carmìn con aromas de fresas.
Labios que evocan coros de esperanzas sobre desiertos.
Piel suave de tez blanca o trigueña que hacen de señuelos con sus formas a engendrar pasiones y deseos triviales cargados de ternuras.
Piel suave con gusto a almizcle y frutillas y aromas a cafè con almendras.
Pasos suaves y silentes que marcan los destinos.
Pasos tenues que guìa a la memoria de un crèdulo a drede.
Siluetas con atuendos desnudos y curvilìneos.
Siluetas con frenesìs de hembra y sus aromas.
II
Recuerdo una conversa con planes a futuro a travès de un auricular.
Recuerdo un escrito "on line" correspondido cuya respuesta fue -"SI"
Recuerdo tambièn el sabor agrio/amargo de la desventura fatua cuando fue su capricho de mentira por el solo hecho de no querer decir NO al principio.
Recuerdo el sabor acido en los labios y el estòmago contrayèndose y estropeando el quimo y la conciencia de esas mañanas con buenaventuras a abrazar.
Recuerdo un clic anticipado y las lìneas que borrè de mi agenda. - tuve buen pulso!
La causante. Simplemente tu; hermosa y casual con aires de cielo que refleja un amenguado remedo del espìritu de mujer, con esa visiòn vomitiva que repulsa la idea congènita al romance o el fraterno espìritu del aprecio.
Vamos hembra. Sonrìe, carcajea, idolàtrate y levanta ese monumento de ego hermoso y rico como el mejor estiercol podrido en los callejones de tus pasiones, o cuando abres esa puerta doblez del hùmedo de tus libidos carente de nobleza.
Vamos hembra. Sonrìe mientras el desprecio caliente y acuoso penetra tus carnes y el oscuro de tu matriz engendra a un hermoso bastardo cuando crees que logras tus sueños que observan mis vientos de cristal.
Vamos hembra. Sonrìe.
Sonrìe. Lejos de mi memoria.
Autor: Raúl Silverio Carbajal
Sud América / Perú
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